Salud física, sí... y ¿la salud mental?

¿Y la salud mental? - Carla Melián, psicóloga en Las Palmas de Gran Canaria

Por lo general, actualmente encontramos que las personas se preocupan por su salud física, sean por enfermedades, dolores, envejecimiento, etc. Antes no había tiempo de preocuparse de esto, ya que todo el tiempo se empleaba en trabajar o en la familia, y en conseguir alimento. Además, también encontramos que las personas cada vez más se están preocupando por mejorar su alimentación, empiezan a mirar lo que comen, las etiquetas de los productos, en definitiva, son más selectivos con lo que consumen. Antes comer lo que fuera era suficiente.

¿Qué sucede con la salud mental? Muchos dan por hecho tener una buena salud mental, basándose en que no tienen nada diagnosticado, no están encerrados, o tampoco se encuentran en ¡busca y captura!.

La verdad es que desgraciadamente las personas sabemos muy poco de nuestra mente, de cómo funciona, de por qué pensamos como pensamos. No somos conscientes de que las circunstancias de cada persona le hacen única en su modo de funcionar y nadie nos ha enseñado a entendernos, nadie nos ha explicado cómo funcionamos, por qué las emociones varían tanto de una persona a otra, por qué una misma experiencia puede resultar una tontería para alguien y una tragedia para otro.

La realidad es que muchas veces del desconocimiento nacen tabúes. Así como lo fue o lo puede seguir siendo la sexualidad. No sabíamos nada de ella y nos parecía que era mejor no tratar ese tema.

Hoy en día, sabemos mucho más de lo que se sabía entonces, y aunque todavía existen personas que mantienen el tabú, hay muchas otras personas, que seguramente sean las más informadas, que tratan el tema con toda normalidad.

Valientes los que se enfrentan a su propia ignorancia y la afrontan con la mayor humildad para salir de un espacio oscuro donde reinan mitos y leyendas. A esto se enfrentan los valientes que reconocen que tienen situaciones que les preocupan y creen que lo más sensato es consultar a un profesional que les ayude.

Existen personas que creen que las psicólogas tenemos una varita mágica de "solucióname los problemas" porque tú eres el profesional y tú sabrás. Somos psicólogos, no el genio de la lámpara :). Hasta cuando vas al médico tienes que poner de tu parte, comprar el tratamiento y tomarlo según las instrucciones prescritas. Hay esfuerzos a los que estamos más acostumbrados, pero son igual de necesarios.

Siguen existiendo personas que por desconocimiento desconfían o infravaloran nuestro trabajo como psicólogas. Pueden llegar a pensar que se "debe" ser autosuficiente y no necesitar ayuda de un profesional. Considerando que asistir a consulta sería como admitir alguna debilidad. ¿Desde cuándo las personas que se enfrentan a los problemas y quieren arreglarlos con cierta garantía muestran debilidad? Al contrario no se están dejando llevar por prejuicios. Nuevamente, somos psicólogos, nuestro objetivo es ayudar a las personas a encontrar las herramientas adecuadas para que puedan afrontar las situaciones que les preocupan. Por último insisto, no somos médicos que atendemos a personas que pueden tener enfermedades, no estamos buscando enfermedades ni diagnósticos. Buscamos favorecer el bienestar de la persona en todas las áreas de su vida.

¿Por qué no es una debilidad o un fracaso solicitar ayuda profesional?

Porque no hay asignaturas que nos enseñen cómo lidiar con hijos "rebeldes", cómo manejar la ansiedad o el estrés tanto en el trabajo como en los estudios, cómo fortalecer mi relación de pareja, cómo cuidar a padres o abuelos ancianos, cómo mejorar mi autoestima para que no dependa de la opinión de los demás, cómo tomo decisiones que no me atrevo a tomar. En definitiva, cómo cambio para mejor "esto" que me preocupa. No debe existir culpa por no saber cómo afrontar dichas situaciones, los profesionales de la psicología nos pasamos la vida estudiando y no paramos de aprender.

¿Cómo influyen los medios de comunicación en la visión que tenemos de la salud mental?

Los temas tratados en las terapias suelen ser de lo más cotidianos, comunes y antimorbo. Inversamente a lo que promocionan los medios de comunicación, donde podemos ver auténticas barbaridades. Viendo titulares que se centran no en un hecho concreto ocurrido, sino que tratan de patologizar o añadir una enfermedad al titular para justificar dicho acto, usando términos calificativos como "drogadicto", "esquizofrénico", "autista", "mujer depresiva". Pensemos que se trata de un titular de homicidio con cualquiera de los anteriores calificativos, objetivamente carece de importancia que la persona tenga una adicción, que tenga algún trastorno mental, o tendencias depresivas. Establecen relaciones directas como si poner esa etiqueta a la persona explicara los actos cometidos. Porque una mujer tenga tendencias depresivas no explica que haya cometido un delito, ni siquiera en contra de los prejuicios fáciles que se nos vienen a la mente, el caso de la persona con adicción a sustancias, no significa que porque tengas una adicción seas un delincuente o cometas actos delictivos. Puede cometerlos tanto como cualquier otra persona, son los prejuicios los que nos llevan a prejuzgarlos.
Veamos un ejemplo diferente, ¿a una ama de casa se le puede acusar de hacer la comida?, ¿si?, pero... ¿cualquiera puede hacer la comida no?, ¿quién tiene más probabilidades de hacer la comida una ingeniera o un amo de casa?, ¿todos tenemos que comer no?.

¿Por qué es importante saber cómo funcionan los medios de comunicación?

Los medios de comunicación son tan accesibles para todos los públicos que sirven como verdaderos adoctrinadores de pensamiento. Es decir, pueden extender ideas que no siempre muestran fielmente la realidad, puesto que hablan desde el morbo, desde lo que les interesa para tener a las personas atentas a sus programas. Por ello, se hace indispensable tener especial cuidado y ser críticos con lo que nos muestran los medios, y con lo que nos dicen las personas que desconocen.

Veamos varios ejemplos de cómo funciona la transmisión de información. En las películas se muestran realidades atípicas porque nadie se va a ver una historia súper común de alguien que lo único que haría sería matarnos del aburrimiento. Siempre cuentan historias que atraen porque se salen de la normalidad en algún grado. No me refiero solo a la fantasía o a la ciencia ficción, sino a historias llamativas como Titanic o Pretty Woman.
Otro ejemplo a mucha menor escala serían los chismes entre vecinos, o amistades. Seguramente, el chisme no sea de que Doña Susi ha hecho un plato de sopa para almorzar, sino algo como mínimo... bastante más escandaloso.

Carla Melián - Psicóloga en Las Palmas de Gran Canaria

Carla Melián

Me gradué en la UNED y estudié el Máster que me habilitó como Psicóloga General Sanitaria. Ejerzo mi profesión en Las Palmas de GC, tratando personas de todas las edades y con dificultades varias, tales como problemas amorosos, ansiedad, fobias, depresión, entre otros.